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Significado
Diagnóstico político y moral
Lippmann plantea que los movimientos populares funcionan a la vez como señales de problemas no resueltos y como herramientas capaces de impulsar transformaciones concretas. Procedente de la tradición del periodismo y la reflexión sobre la opinión pública del siglo XX, observa la política desde la práctica: cuando aparecen demandas sociales, indican fallos institucionales; al mismo tiempo ofrecen recursos organizativos y legitimidad para reformar esas instituciones. Ignorarlos equivale a perder sintonía con la realidad política; despreciarlos puede dejar al gobernante sin instrumentos para gobernar.Dilemas y consecuencias prácticas
La afirmación obliga a considerar dos responsabilidades contrapuestas: escuchar y saber aprovechar. Adoptar las reivindicaciones con sentido público exige traducción en políticas viables; instrumentalizarlas con oportunismo las debilita. Reprimirlas conduce a irrelevancia o crisis, integrarlas mal produce fragilidad. En términos democráticos, la salud del sistema depende de la capacidad de convertir presión social en cambios institucionales sostenibles, manteniendo principios y eficacia.Frases relacionadas
Más frases de Walter Lippmann
“Donde todos piensan igual nadie piensa mucho.”
“El público debe ser puesto en su lugar, de modo que ... cada uno de nosotros pueda vivir libre del pisoteo y del estruendo de una manada desorientada.”
“Es perfectamente cierto que el mejor gobierno es el que gobierna menos. Es igualmente cierto que el mejor gobierno es el que proporciona la mayor parte.”
“Lo que llamamos una sociedad democrática se podría definir, para determinados fines, como aquella en la que la mayoría siempre está dispuesta a expulsar a una minoría revolucionaria.”
“En las oficinas del gobierno, que son sensibles a la vehemencia y la pasión de los hombres públicos, el sentimiento de las masas no tiene una tenencia segura. Son, en efecto, los solicitantes perpetuos de cargos, siempre a juicio por su vida política, siempre necesarios para cortejar a sus electores inquietos.”