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Significado
Una paradoja sobre el cambio social
Aristóteles identifica una tensión fundamental en los movimientos revolucionarios: aunque requieren causas estructurales profundas para justificarse, casi siempre se desencadenan por detalles aparentemente triviales. Un impuesto injusto, una ofensa pública o una decisión arbitraria pueden ser la chispa que enciende el fuego. El levantamiento masivo surge cuando la acumulación de pequeñas injusticias rompe la paciencia colectiva. Las grandes transformaciones políticas rara vez comienzan con una única razón peso suficiente; más bien, explotan cuando el resentimiento ha alcanzado un punto crítico.
Implicaciones prácticas
La observación tiene consecuencias claras para entender la estabilidad social. Una sociedad que descuida los agravios menores crea las condiciones para su propia ruptura. Un gobernante puede subestimar el impacto acumulativo de decisiones pequeñas, creyendo que sin "grandes causas" no hay peligro real. Sin embargo, la historia muestra que precisamente las autoridades ciegas a los detalles cotidianos son las que terminan sorprendidas por insurrecciones repentinas. La lección es práctica: atender lo pequeño es, paradójicamente, la mejor defensa contra lo grande.
Frases relacionadas
“El mundo no ha cambiado por la política, sino por la técnica”
“El rock and roll se usaba para dar patadas, hoy se usa la política”
“Cuanto más conservadoras son las ideas, más revolucionarios los discursos.”
“No sólo para gobernar, sino también para sublevarse hacen falta leyes estrictas. Un ideal fijo, habitual, es condición para toda clase de revoluciones.”
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”