“La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no puede explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.”
Autor
Oscar Wilde
dramaturgo y novelista irlandés
1854-1900
160 frases
“Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón.”
“Los solteros ricos deberían pagar más impuestos. No es justo que unos sean más felices que otros.”
“Ningún gran artista ve las cosas como son en realidad; si lo hiciera, dejaría de ser artista.”
“Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.”
“Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza.”
“La tragedia de la vejez no es que uno sea viejo, sino que uno es joven.”
“Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.”
“Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.”
“Cuando se está enamorado, comienza uno por engañarse a sí mismo y acaba por engañar a los demás. Esto es lo que el mundo llama una novela.”
“El hombre puede soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera. Pero sufrir por propias culpas, ésa es la pesadilla de la vida.”
“Hay mucho que decir en favor del periodismo moderno. Al darnos las opiniones de los ignorantes, nos mantiene en contacto con la ignorancia de la comunidad.”
“La única diferencia que existe entre un capricho y una pasión eterna es que el capricho es más duradero.”
“Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre siento que debo estar equivocado.”
“La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.”
“Mejor ser un cohete caído que no haber resplandecido nunca.”
“Es bastante difícil no ser injusto con lo que uno ama.”
“Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.”
“Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos.”
“A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.”