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Significado
La Paradoja de Wilde sobre el Deseo
Oscar Wilde invierte nuestra comprensión de los sentimientos humanos con una observación irónica y perturbadora. Mientras creemos que las pasiones verdaderas son intensas y breves, y los caprichos superficiales y fugaces, el escritor sugiere lo opuesto. Un impulso momentáneo puede persistir obstinadamente en nuestras vidas, mientras que lo que llamamos amor eterno quizá se desvanezca con sorprendente rapidez. La broma reside en cuestionar nuestras propias definiciones: ¿realmente distinguimos entre lo transitorio y lo duradero, o simplemente etiquetamos nuestros deseos según les conviene a nuestro ego?
Implicaciones Prácticas
La frase cuestiona nuestra capacidad de autoconocimiento. Tendemos a romantizar nuestras emociones, considerando pasiones lo que podría ser mera obstinación, y descartando como triviales los anhelos que nos moldean profundamente. Wilde propone que la duración de un sentimiento revela más la verdad sobre él que la intensidad con que lo experimentamos. Los caprichos ganadores, los que permanecen, merecen quizá mayor respeto que la pasión espectacular que se desmorona al primer obstáculo.
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“La volubilidad de la mujer a quien amo es sólo comparable a la infernal constancia de las mujeres que me aman.”
“En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.”
“Estar enamorado significa exagerar desmesuradamente la diferencia entre una mujer y otra.”
“El amor nunca muere de hambre; con frecuencia de indigestión.”
Más frases de Oscar Wilde
“Yo soy un hombre de gustos sencillos: siempre me conformo con lo mejor”
“La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tenemos que cambiarla cada 6 meses”
“En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza”
“El único deber que tenemos con la historia es rescribirla”
“El escultor piensa en mármol”