Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La paradoja del matrimonio según Wilde
Oscar Wilde señala una trampa sin salida en la experiencia matrimonial masculina. Si un hombre cumple fielmente sus obligaciones conyugales, se convierte en alguien predecible y monótono; la virtud doméstica lo aborrece. Por otro lado, quien abandona esas responsabilidades asume un aire de superioridad irritante, como si su infidelidad fuera un acto de rebeldía meritorio. Ambos caminos conducen al fracaso social y personal.
Contexto y visión de Wilde
La frase refleja la crítica despiadada del dramaturgo hacia la hipocresia victoriana. En esa época, el matrimonio era un contrato social donde los hombres debían fingir virtud mientras perseguían sus caprichos. Wilde desenmascara este teatro: muestra que la sociedad castiga tanto la conformidad como la transgresión, haciendo imposible la autenticidad.
Relevancia actual
Más allá de su ironía histórica, la observación toca algo más profundo: la dificultad de construir identidad dentro de estructuras rígidas. Aunque los códigos morales han evolucionado, la tensión entre conformidad social y libertad personal permanece intacta en las relaciones modernas.
Frases relacionadas
“El mejor matrimonio sería aquel que reuniese a una mujer ciega con un marido sordo.”
“Me pregunto si clonar a mi esposa se consideraría bigamia”
“Los efectos prolongados de la voz femenina agotan al cerebro masculino”
“Los hombres no tienen la culpa de que les guste pasar tantas horas viendo los deportes en la televisión. Los científicos han descubierto que su cerebro tiene un lóbulo completo dedicado a ese tema”
Más frases de Oscar Wilde
“Yo soy un hombre de gustos sencillos: siempre me conformo con lo mejor”
“La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tenemos que cambiarla cada 6 meses”
“En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza”
“El único deber que tenemos con la historia es rescribirla”
“El escultor piensa en mármol”