“La teoría entonces es que, mientras la economía siga a la deriva bajo los conservadores (la actual camada de ministros me recuerda a Eduardo Manostijeras intentando hacer figuras con globos), pueden colocar un líder más de su agrado.”
Periodista inglés reconocido por su estilo agudo y satírico. Fue una figura influyente en la prensa por sus columnas de análisis político y social.
1946 – 2014
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Significado
Una crítica mordaz desde la metáfora
La imagen compara a ministros conservadores con un personaje torpe que intenta modelar globos; esa torpeza performativa deja la economía flotando sin rumbo. El humor es ácido y directo: pone en evidencia gestos grandilocuentes que ocultan falta de sustancia y resultados. La metáfora sugiere que la gestión pública se ha convertido en espectáculo, donde las apariencias priman sobre las soluciones concretas.Consecuencias políticas y morales
Firmada por un columnista británico de tono irónico, la observación denuncia una lógica instrumental del poder: mientras la economía se deteriora, las élites pueden aprovechar el desconcierto para colocar un líder afín, asegurando control interno antes que corregir el rumbo. Eso genera cinismo, erosiona la confianza ciudadana y convierte la sucesión política en maniobra estratégica en vez de proceso orientado al bien común.Frases relacionadas
“Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.”
“Los autores de revoluciones no pueden sufrir que otros las hagan después de ellos.”
“El poder no es un medio, Wiston. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura. [...] El objetivo del poder es el poder.”
“Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.”
Más frases de Simon Hoggart
“Curiosamente, es difícil no ser un poco optimista sobre el futuro de Zimbabue (ya que nadie lo llama así por ahora, salvo en los discursos políticos). El temor no es que haya una matanza masiva de blancos seguida de su huida a Sudáfrica y el colapso de la economía, sino que la necesidad de mantener la confianza blanca pueda significar que los negros queden profundamente decepcionados.”
“A menudo me asombra la manera en que los políticos —que pasan horas examinando los resultados de las encuestas de opinión en un intento desesperado por descubrir lo que piensa el público— están seguros de conocer con precisión cuál es la opinión de Dios sobre todo.”