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Significado
La esperanza contra el desengaño matrimonial
Samuel Johnson, escritor británico del siglo XVIII, condensó en esta frase una paradoja muy humana. Quien se casa por segunda vez actúa como si su primer matrimonio fuera una excepción, un accidente. Olvida deliberadamente lo que vivió para abrirse de nuevo a la posibilidad del amor duradero. La experiencia le muestra que el matrimonio puede fracasar; la esperanza le dice que esta vez será diferente.
La observación tiene una ironía mordaz: somos criaturas que aprendemos poco de nuestras propias vidas. Repetimos patrones, cometemos errores similares, buscamos en nuevas parejas lo que la anterior no pudo dar. Johnson no critica este comportamiento, simplemente lo nombra con precisión. En el fondo, sugiere algo más profundo: la capacidad de reinventarse emocionalmente, aunque sea ingenua, es también lo que permite seguir viviendo después del dolor.
Relevancia actual
La cita trasciende el matrimonio. Aplica a cualquier relación, proyecto o sueño que retomamos tras una decepción. Refleja la tensión eterna entre el realismo que nos paraliza y el optimismo que nos impulsa hacia adelante.
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“El lenguaje es el vestido de los pensamientos”
“De todos los sonidos, la música es el menos desagradable”
“Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón”
“Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.”
“Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.”