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Significado
La paradoja de la confianza ciega
Johnson señala una verdad incómoda sobre la naturaleza humana: tendemos a otorgar credibilidad a desconocidos porque carecemos de evidencia en su contra. La confianza inicial no surge de algo positivo que hemos observado, sino de la ausencia de traición. Es un vacío que llenamos con optimismo. Los extraños representan una página en blanco donde proyectamos nuestras esperanzas, mientras que quienes nos rodean cargan con un historial que inevitablemente incluye decepciones.
Realidad psicológica y riesgos
Este mecanismo tiene raíces prácticas. La desconfianza total haría imposible la convivencia; necesitamos creer en otros para funcionar socialmente. Sin embargo, esta inclinación también explica por qué los estafadores y manipuladores aprovechan el anonimato. La ingenuidad es el precio de la apertura. Johnson identifica aquí una vulnerabilidad humana fundamental: juzgamos más por ausencia de pruebas negativas que por presencia de evidencias positivas.
Implicación contemporánea
En contextos modernos, donde proliferan conexiones sin precedentes entre desconocidos, esta dinámica se intensifica. Las redes sociales amplificam nuestro sesgo de asumir lo mejor de quienes no conocemos. La cita advierte sobre la importancia de desarrollar criterio crítico, especialmente frente a lo nuevo.
Frases relacionadas
“El peor enemigo es el que está encubierto.”
“En el hombre hay una serpiente: el intestino, que tienta, traiciona y castiga.”
“Bien puede haber puñalada sin lisonja, mas pocas veces hay lisonja sin puñalada.”
“Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.”
Más frases de Samuel Johnson
“El lenguaje es el vestido de los pensamientos”
“De todos los sonidos, la música es el menos desagradable”
“Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón”
“Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.”
“Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia.”