“Antes era una profesora muy dura. Incluso hice llorar a algunos alumnos. Decidí cambiar, porque hacer desgraciados a los demás no me pareció una gran idea.”
“Como gente de color, siempre tienes una sensación de identidad, como si nuestra identidad fuera muy fuerte o no tuviéramos las mismas crisis que la gente blanca ha tenido en el siglo XX y XXI. Estaba interesada en escribir un libro sobre este tipo de crisis que no era exclusivamente sobre gente blanca. Pero no me veo como alguien que escribe a una mayoría para explicar una minoría.”
“Cuando eres más joven, te dices que un día te tomarás un año sabático para irte a vivir a Venezuela. A partir de los treinta, te das cuenta de que eso nunca sucederá. De repente tienes 43 años y no vas a ir a ninguna parte. Esa parálisis es la experiencia vital más común.”
“[El trabajo] es muy aburrido, por eso es difícil hablar sobre ello. Simplemente hago lo mismo cada día. Si entrevistas a un músico, o un actor, tienen cosas que contar. Yo no tengo historia. Voy a una biblioteca, me siento y escribo, y luego vuelvo a casa. Y lo hago una y otra vez durante años.”
“Ese sentimiento de alteridad es perpetuo, aunque no sea necesariamente malo. Creativamente, es el lugar más útil y fascinante en el que te puedas encontrar.”
“Hay escritores con ideas, sentimientos y vidas poco habituales. Yo no tengo nada de eso. Solo cuento con la capacidad de hablar con precisión de sentimientos muy comunes.”
“La clase representa un límite a lo que puedes hacer. Un cambio de clase social se convierte en existencial.”
“Las buenas novelas pueden hablar de asuntos universales, pero siempre están situadas en un lugar concreto, como Sostiene Pereira, de Tabucchi.”
“Lo que me interesa es la concepción distinta del tiempo. ... Lo que me interesaba es esa idea del sentido de ilimitación, de que el tiempo no tiene fin, que sienten algunas mujeres y hombres. Y lo que es interesante para mí es la forma en que eso está bloqueado por distintas realidades biológicas.”
“Lo que observo es una búsqueda incesante de un factor externo que creemos que nos hará felices para siempre. Puede ser el trabajo de tus sueños, comprarte una casa o tener dos hijos. Al conquistar esa cosa que tanto anhelábamos, nos damos cuenta de que el resultado no es el esperado. Nos sentimos igual de insatisfechos que antes, porque la vida no funciona así. La existencia no es un largo proceso que conduce hacia un final feliz.”
“No pienso que las cosas cambien por símbolos y un presidente es solo un símbolo. Un solo hombre no puede tener un efecto enorme. El cambio de verdad pasa económicamente.”
“Quería exponer que las crisis existenciales no son dominio reservado de la población blanca. La gente de color también las tenemos. No nos basta con tener lo suficiente para alimentarnos y vestirnos para ser felices. Sufrimos de la misma ansiedad que los demás.”
“Si hay una sola cosa que me importa, es reflejar el momento actual. Todos los libros que han marcado la historia de la novela hablan del tiempo en que fueron escritos. Hay excepciones, como Middlemarch o algunas novelas de Jane Austen, que hablan de un pasado cercano, pero son pocas.”
“No se espera que todo el mundo sea tan culto como los demás o que tenga los mismos logros, pero se espera que al menos se le ofrezcan algunas de las oportunidades, y las bibliotecas son la forma más sencilla y abierta de dar a la gente acceso a los libros.”