“Lo que observo es una búsqueda incesante de un factor externo que creemos que nos hará felices para siempre. Puede ser el trabajo de tus sueños, comprarte una casa o tener dos hijos. Al conquistar esa cosa que tanto anhelábamos, nos damos cuenta de que el resultado no es el esperado. Nos sentimos igual de insatisfechos que antes, porque la vida no funciona así. La existencia no es un largo proceso que conduce hacia un final feliz.”
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Significado
Expectativas y metas como espejismos
La observación señala cómo proyectamos la felicidad hacia afuera, esperando que un logro concreto la fije para siempre. Conseguir el trabajo ideal, la casa deseada o la familia planificada suele generar alivio momentáneo; al poco tiempo la sensación vuelve a ser de falta. Esa dinámica revela una confusión entre logro y hábito emocional: las metas funcionan como espejos que reflejan esperanza, no como depósitos de bienestar permanente. La vida, según esta lectura, es fluctuación y ajuste continuo, no una escalera con un peldaño final que garantice felicidad duradera.Contexto e implicaciones prácticas
Zadie Smith, desde la ficción y el ensayo, observa la cultura contemporánea marcada por la producción de sentido en logros externos. La consecuencia práctica es doble: por un lado, luchar contra la trampa del objetivo único; por otro, transformar expectativas en prácticas sostenibles —cultivar relaciones, atención y rutinas que sostengan el ánimo a lo largo del tiempo. Pensar así altera prioridades: menos peregrinaje hacia un supuesto “final feliz” y más cuidado cotidiano.Frases relacionadas
“Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.”
“Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.”
“Si todo el año fuese fiesta, divertirse sería más aburrido que trabajar.”
“Siempre la felicidad nos espera en algún sitio, pero a condición de que no vayamos a buscarla.”
Más frases de Zadie Smith
“Antes era una profesora muy dura. Incluso hice llorar a algunos alumnos. Decidí cambiar, porque hacer desgraciados a los demás no me pareció una gran idea.”
“Como gente de color, siempre tienes una sensación de identidad, como si nuestra identidad fuera muy fuerte o no tuviéramos las mismas crisis que la gente blanca ha tenido en el siglo XX y XXI. Estaba interesada en escribir un libro sobre este tipo de crisis que no era exclusivamente sobre gente blanca. Pero no me veo como alguien que escribe a una mayoría para explicar una minoría.”
“Cuando eres más joven, te dices que un día te tomarás un año sabático para irte a vivir a Venezuela. A partir de los treinta, te das cuenta de que eso nunca sucederá. De repente tienes 43 años y no vas a ir a ninguna parte. Esa parálisis es la experiencia vital más común.”
“[El trabajo] es muy aburrido, por eso es difícil hablar sobre ello. Simplemente hago lo mismo cada día. Si entrevistas a un músico, o un actor, tienen cosas que contar. Yo no tengo historia. Voy a una biblioteca, me siento y escribo, y luego vuelvo a casa. Y lo hago una y otra vez durante años.”
“Ese sentimiento de alteridad es perpetuo, aunque no sea necesariamente malo. Creativamente, es el lugar más útil y fascinante en el que te puedas encontrar.”