“El coraje de Nueva Inglaterra fue el 'coraje de la conciencia'. No llegó a esa pasión insana y terrible: el amor por la guerra en sí misma.”
Rufus Choate fue un abogado y orador estadounidense del siglo XIX, conocido por su notable elocuencia y por su influencia en la práctica legal y la política de su época.
1799 – 1859
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Significado
Raíz moral de la valentía
Choate distingue una forma de coraje que brota de la conciencia, ligado a la integridad personal y a la coherencia ética, frente a la fascinación por la contienda como fin en sí misma. Esa valentía tiene paciencia y medida: actúa por principios, no por la exaltación del conflicto. Al subrayar ese origen moral se sugiere una virtud pública basada en juicio y responsabilidad, más que en espectáculo heroico o sed de combate.Contexto y consecuencias políticas
Como orador del siglo XIX, Choate alude al carácter de Nueva Inglaterra —su tradición legal y reformista— y a la autoridad que concede la convicción íntima en la esfera pública. La implicación es doble: la acción política fundada en la conciencia gana legitimidad, pero también exige vigilancia, porque una convicción inquebrantable puede transformarse en dogma justificante de violencia. La frase funciona, entonces, como elogio de una valentía mesurada y advertencia frente a la mitología de la guerra.Frases relacionadas
“Pensar contra la corriente del tiempo es heroico; decirlo, una locura”
“El hombre que tiene fe ha de estar preparado, no sólo a ser mártir, sino a ser un loco.”
“La voz interior me dice que siga combatiendo contra el mundo entero, aunque me encuentre solo. Me dice que no tema a este mundo sino que avance llevando en mí nada más que el temor a Dios.”
“Cuando no se teme a la muerte, se la hace penetrar en las filas enemigas.”
Más frases de Rufus Choate
“No hemos erigido templos nacionales excepto el Capitolio; no consultamos más oráculo común que la Constitución.”
“El fin último del gobierno no es imponer restricciones, sino hacer el bien.”
“Había un Estado sin rey ni nobles; había una iglesia sin obispo; había un pueblo gobernado por magistrados serios que él mismo había elegido, y por leyes iguales que había promulgado.”
“Todo lo que sucede en el mundo de la Naturaleza o del Hombre —toda guerra; toda paz; cada hora de prosperidad; cada hora de adversidad; cada elección; cada muerte; cada vida; todo éxito y todo fracaso— todo cambio, — toda permanencia, — la hoja perecida; la inefable gloria de las estrellas, — todas las cosas hablan la verdad al espíritu pensativo.”
“Feliz es el que ha acumulado en su juventud, y ha mantenido firme en toda fortuna, un amor genuino y apasionado por la lectura.”