Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El ritmo cotidiano como estructura vital
Cortázar propone que las costumbres funcionan como patrones repetitivos que organizan nuestra existencia. No son meras tradiciones o convenciones arbitrarias, sino mecanismos rítmicos concretos que nos permiten transitar la vida con cierta estabilidad. Cuando nos levantamos a la misma hora, seguimos una ruta habitual o compartimos rituales con otros, estamos participando en un ritmo colectivo que sostiene el orden de nuestros días.
La genialidad del argumento radica en vincular lo cotidiano con lo poético. Para el escritor argentino, ese "ritmo" que mencionan los versos también late en acciones aparentemente mundanas. Las costumbres actúan como cuotas del ritmo porque no nos paralizan con la libertad absoluta ni nos asfixian completamente. Cada gesto repetido nos ancla sin quitarnos la capacidad de vivir, de movernos, de ser.
Esta visión cuestiona la falsa oposición entre rutina y libertad. Las formas que adoptamos diariamente no son cadenas, sino estructuras que hacen la vida respirable. Cortázar sugiere que abrirse totalmente al caos resulta tan imposible como rechazar la repetición: necesitamos cierto ritmo para existir conscientemente.
Frases relacionadas
Más frases de Julio Cortázar
“Vení a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.”
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.”
“¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?”
“En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.”
“La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.”