Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La distancia como forma de repulsión
Cortázar expresa aquí una alienación profunda del yo lírico respecto al mundo. La lejanía no funciona como metáfora romántica de soledad, sino como estado físico y emocional que genera asco. Ese sentimiento visceral marca la diferencia: no es melancólico ni poético, es repulsivo. El personaje rechaza las esperanzas que otros depositan en él porque ya ha abandonado toda conexión con lo cercano, lo inmediato, lo que permitiría ilusionarse.
La advertencia inicial ("hacés mal en ilusionarte") revela un sujeto que se percibe como irrecuperable. No busca compasión ni diálogo; simplemente constata su distancia como un hecho consumado. Esta postura típicamente cortazariana cuestiona la posibilidad misma de la esperanza cuando el abismo se vuelve demasiado amplio. El personaje se ubica en un lugar donde los vínculos pierden sentido.
Lo inquietante de estas palabras radica en su cinismo estratégico. Cortázar no describe la soledad como síntoma evitable, sino como una condición elegida o aceptada que vuelve inútiles los esfuerzos ajenos. La distancia, entonces, es también un acto de defensa contra la decepción mutua.
Frases relacionadas
Más frases de Julio Cortázar
“Vení a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.”
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.”
“¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?”
“En realidad las cosas verdaderamente difíciles son todo lo que la gente cree poder hacer a cada momento.”
“Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir.”