“Si nos resulta difícil creer que millones de ganadores no tengan tanta suerte es porque, después de todo, no tenemos suficiente imaginación. Si fantaseo con ganar la lotería, no pasa mucho tiempo antes de que se me ocurran todo tipo de consecuencias potencialmente preocupantes.”
Autor y filósofo inglés conocido por sus ensayos y libros sobre filosofía, ética y pensamiento crítico, valorado por su claridad y por hacer accesibles conceptos complejos.
1968
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Significado
Imaginación y probabilidad
La observación sugiere que la dificultad para aceptar que exista una masa de ganadores proviene más de límites imaginativos que de falta de evidencia. Frente a eventos de baja probabilidad, la mente tiende a personalizar la suerte y buscar historias individuales, en vez de comprender la lógica estadística que permite que muchos obtengan un mismo resultado. Esa carencia de imaginación altera cómo interpretamos la causalidad y genera explicaciones simplistas: mérito, trampa o destino, según convenga.
Fantasías con efectos reales
Si uno se coloca en la piel del afortunado, pronto aparecen consecuencias prácticas y emocionales: cambios en relaciones, obligaciones inesperadas, dudas morales y la gestión pública de recursos. La reflexión apunta a dos cosas: la imaginación modela nuestras reacciones ante la fortuna y, por extensión, nuestra disposición hacia políticas que redistribuyan riesgo y recompensa. Comprender mejor estas fantasías ayuda a desarmar prejuicios sobre mérito y azar.
Frases relacionadas
“Hay un método secreto para volver del casino con una pequeña fortuna: ir con una gran fortuna.”
“En otras palabras, la Seguridad Social es tan insegura como el mercado de valores.”
“Un hombre rico desafortunado puede satisfacer más sus deseos y capear el desastre cuando llega, pero un hombre afortunado está mejor que él… Ése es a quien debe llamársele feliz. Pero hasta que no esté muerto, será mejor abstenerse de llamarlo feliz y llamarlo sólo afortunado.”
“Algo interesante sucedió en 1989, justo cuando me estaba graduando: el mercado de valores se derrumbó y realmente cambió el panorama del mundo del arte en Nueva York. Esto hizo que el tipo de trabajo que hacía resultara interesante para galerías que normalmente no se interesaban por él.”
Más frases de Julian Baggini
“La rehabilitación de la razón es urgente porque sólo mediante el uso adecuado de la razón podemos encontrar la salida de los atolladeros en los que muchos de los grandes problemas de nuestro tiempo han quedado atrapados. Sin una idea clara de lo que significa que un punto de vista sea más razonable que otro, parece que la postura que se adopta se basa, en última instancia, en nada más que opinión o preferencia personal.”
“Si a algunos les resulta chocante que los científicos no sean ordenadores fríos sino seres humanos con diferentes preferencias, disposiciones, habilidades y temperamentos, deben de tener una idea muy extraña de cómo piensa la gente. La ciencia es, sin duda, una búsqueda racional por excelencia. Pero hacemos violencia al concepto de racionalidad si pretendemos que no es una capacidad complicada y algo desordenada.”
“El buen filosofar exige algo más que una mente afilada: lo que a veces se llama sutileza mental, una sensibilidad o perspicacia filosófica. Yo la llamo juicio, que defino, de forma algo engorrosa, como una facultad cognitiva necesaria para alcanzar conclusiones o formular teorías cuya verdad o falsedad no puede determinarse apelando únicamente a los hechos y/o a la lógica. Hay numerosos ejemplos de ello, pero quizá el más claro procede de la filosofía moral.”
“Las autobiografías filosóficas hacen mucho más que revelar las personalidades y prejuicios de sus autores; proporcionan ejemplos reveladores de por qué tales factores inevitablemente colorean nuestro pensamiento más allá de lo biográfico.”
“Los filósofos comprensiblemente se centran en la naturaleza de la razón. Sin embargo, para que la razón florezca, debe practicarse en el entorno adecuado. Y eso, tristemente, suele faltar precisamente en los lugares donde la razón es más estimada.”