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Significado
La defensa del conocimiento sin censuras
Jacinto Benavente, dramaturgo español del siglo XX, plantea aquí una apuesta radical por la libertad intelectual. Su argumento desafía la censura cultural y moral que pretende proteger a las personas mediante la restricción de lecturas. Para el autor, la verdadera amenaza no proviene de los libros, sino de la corrupción moral preexistente. Un lector con principios éticos sólidos posee las herramientas intelectuales para discernir críticamente cualquier contenido, sin que este lo contamine o pervirtiera.
Esta visión refleja la confianza humanista en la capacidad del individuo para pensar por sí mismo. Benavente rechaza la idea de que existan ideas "peligrosas" capaces de arrastrar a personas íntegras hacia el mal. El conocimiento, incluso el incómodo o controvertido, forma parte del desarrollo intelectual. Los riesgos reales emergen de personas con fundamentos morales débiles o ausentes, no de los textos que leen.
Las implicaciones son profundas: sugiere que la solución no está en restringir el acceso a la información, sino en fortalecer la educación ética y el pensamiento crítico. Una sociedad verdaderamente libre protege el derecho a leer, confiando en que la inteligencia y la virtud personal actúan como defensas naturales contra la corrupción.
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“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
“Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad.”
“Nunca hagas apuestas. Si sabes que has de ganar, eres un pícaro; y si no lo sabes, eres tonto.”
Más frases de Jacinto Benavente
“Es más fácil ser genial que tener sentido común”
“Una cosa es continuar la historia y otra repetirla”
“El amor es como Don Quijote, cuando recobra el juicio es que está para morir”
“Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos”
“El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.”