Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
Jacinto Benavente y la asimetría moral del daño
El dramaturgo español plantea una paradoja incómoda sobre nuestra responsabilidad ética. Cuando somos víctimas, experimentamos dolor pero también un cierto alivio moral: podemos culpar al otro sin cuestionarnos. En cambio, cuando nosotros causamos el daño, la conciencia se vuelve implacable. Sabemos exactamente nuestras intenciones, conocemos el peso de nuestras decisiones y no hay excusas que realmente nos absuelvan. Esta asimetría revela que la culpa personal penetra más profundamente que la victimización.
Las implicaciones prácticas
La reflexión tiene consecuencias concretas. Sugiere que debemos ser más rigurosos con nuestras acciones que con nuestros resentimientos. La tendencia humana es invertir esto: guardamos rencores desproporcionados mientras racionalizamos nuestras propias ofensas. Benavente apunta hacia una madurez moral donde el autoexamen supera al señalamiento ajeno. Reconocer que el daño que infligimos nos define más que el que padecemos es incómodo, pero también liberador: es el único daño sobre el que realmente tenemos control.
Frases relacionadas
“He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido”
“No existe para el hombre más que una verdadera desdicha: incurrir en falta y tener motivo de censura contra sí.”
“No hay inocentes, sólo distintos grados de responsabilidad.”
“El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas”
Más frases de Jacinto Benavente
“Es más fácil ser genial que tener sentido común”
“Una cosa es continuar la historia y otra repetirla”
“El amor es como Don Quijote, cuando recobra el juicio es que está para morir”
“Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos”
“El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.”