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Significado
El tiempo como medida de esperanza
Isabel Allende, narradora de vidas y tiempos, sostiene una verdad forjada en décadas de experiencia: las promesas de "nunca más" tienen fecha de vencimiento. Quien ha atravesado exilios, pérdidas y transformaciones personales comprende que los momentos que creemos definitivos pueden regresar, mutados pero reconocibles. La frase captura la ilusión humana de que ciertos sufrimientos quedan atrás para siempre, cuando la realidad muestra patrones que se repiten, ciclos que vuelven a girar.
Una lectura desde la longevidad
Lo interesante radica en que esta observación no destila amargura, sino lucidez. Allende no niega que las cosas cambien; afirma que el cambio requiere vigilancia constante. Vivir muchos años enseña que "nunca más" es una frase de corta vigencia: nunca más traiciones, nunca más errores propios, nunca más soledad. Cada generación descubre que estos "nuncas" fueron optimismos prematuros. La aceptación de esta verdad invita a una relación más honesta con el tiempo, menos ingenua y más preparada para lo que vuelve.
Frases relacionadas
“El tiempo no es sino la corriente en la que estoy pescando”
“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”
“Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.”
“Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.”
Más frases de Isabel Allende
“Es mejor ser hombre que mujer, porque hasta el hombre más miserable tiene una mujer a la cual mandar.”
“La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz.”
“Igual que en el momento de venir al mundo, al morir tenemos miedo de lo desconocido. Pero el miedo es algo interior que no tiene nada que ver con la realidad.”
“La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.”
“Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro.”