Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El miedo como construcción interna
Isabel Allende establece un paralelismo entre dos momentos de incertidumbre radical: el nacimiento y la muerte. Ambos marcan encuentros con lo incomprensible, lo que escapa a nuestra experiencia previa. Sin embargo, la autora propone algo perturbador: ese terror que sentimos frente a lo desconocido no proviene del objeto externo, sino que habita enteramente en nuestro interior. El miedo existe en la brecha entre lo que imaginamos y lo que realmente sucede.
Esta distinción tiene consecuencias prácticas significativas. Si el pánico reside en nuestros procesos mentales más que en la realidad objetiva, entonces nuestro poder sobre él es mayor de lo que creemos. Los peores escenarios que tejemos en la mente rara vez coinciden con lo que ocurre. Allende invita a cuestionar cuántas angustias vivimos dos veces: primero en la fantasía, después (y casi siempre con menor intensidad) en la experiencia concreta.
La reflexión abre una puerta incómoda: ¿cuánta energía gastamos alimentando demonios imaginarios? La realidad, por terrible que sea, es generalmente más tolerable que el horror que construimos anticipadamente.
Frases relacionadas
“No me asusta morir "un día", me asusta morir hoy.”
“Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.”
“Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.”
“Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte.”
Más frases de Isabel Allende
“Es mejor ser hombre que mujer, porque hasta el hombre más miserable tiene una mujer a la cual mandar.”
“La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz.”
“Pero nunca más es mucho tiempo. Así he podido comprobarlo en esta larga vida.”
“La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo.”
“Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro.”