“San Pablo les diría a los filósofos que Dios creó al hombre para que buscara la divinidad, para tratar de alcanzar lo divino. Es por eso que toda la filosofía precristiana es teologal en su cumbre.”
Teólogo católico suizo del siglo XX, reconocido por su amplia obra teológica y espiritual.
1905 – 1988
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Trasfondo histórico
Balthasar retoma la lectura paulina de las corrientes helénicas para subrayar que la vida intelectual humana tiene una dirección: no se agota en la mera especulación, sino que constituye una búsqueda hacia lo trascendente. La imagen sugiere que los grandes sistemas filosóficos anteriores al cristianismo alcanzan su punto culminante cuando apuntan hacia una realidad última, más allá de sus propios recursos críticos y cosmológicos.Alcance filosófico
La afirmación implica que la filosofía puede encontrarse en tensión y a la vez en continuidad con la teología: por una parte reconoce los límites de la razón; por otra, valora su aspiración orientada hacia lo sagrado. Califica a la filosofía antigua como teologal en su cima, es decir, como preparación o preludio a una respuesta que la revelación cristiana pretende ofrecer, sin negar la autonomía ni la dignidad del pensar filosófico.Frases relacionadas
“Donde acaba la biología comienza la religión.”
“¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.”
“Pero si no es cierto, el propio mito necesita ser explicado, y todos los principios de la filosofía y del sentido común exigen que se busque la explicación no en categorías arbitrarias o alegóricas, sino en la realidad ritual o en la costumbre religiosa a la que el mito hace referencia.”
“Nada escapa al conocimiento de Dios. Prueba de ello es el testimonio de las Escrituras y la analogía del sol, que, aunque esté distante, sin embargo por su luz y su calor llega a todas las cosas.”
Más frases de Hans Urs von Balthasar
“Solo el amor es creíble; nada más puede creerse, y nada más debe creerse.”
“La respuesta cristiana está contenida en estos dos dogmas fundamentales: el de la Trinidad y el de la Encarnación. En el dogma trinitario, Dios es uno, bueno, verdadero y bello, porque él mismo es amor, y el amor implica la unidad del uno, del otro y de su unidad.”
“El Uno, lo Bueno, lo Verdadero y lo Bello son lo que llamamos los atributos trascendentales del Ser, ya que superan todos los límites de las esencias y son la misma extensión que el ser.”
“Pero la cuestión no es solo la vida y la muerte, sino nuestra existencia ante Dios y ser juzgados por él. Todos nosotros éramos pecadores ante él y dignos de condena.”
“Antes del encuentro de un individuo con el amor de Dios en un momento particular de la historia, sin embargo, debe haber otro encuentro, más fundamental y arquetípico, que pertenece a las condiciones de posibilidad de la aparición del amor divino en los hombres.”