“El Uno, lo Bueno, lo Verdadero y lo Bello son lo que llamamos los atributos trascendentales del Ser, ya que superan todos los límites de las esencias y son la misma extensión que el ser.”
Teólogo católico suizo del siglo XX, reconocido por su amplia obra teológica y espiritual.
1905 – 1988
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Significado
La unidad metafísica del Ser
La afirmación sostiene que unidad, bien, verdad y belleza no funcionan como propiedades secundarias adheridas a las cosas, sino que trascienden las divisiones entre esencias y coinciden con la misma extensión del ser. Así planteadas, esas categorías constituyen la estructura del ser: cualquier ente participa de ellas y, al mismo tiempo, ellas desbordan los límites conceptuales que usamos para definir esencias particulares. El resultado es una visión ontológica donde el ser aparece cargado de sentido y valor, no como una abstracción neutra.
Puentes entre pensamiento, acción y experiencia
Desde la perspectiva de Balthasar, formado en la tradición teológica y en diálogo con la estética, esa identidad ontológica aproxima la teología, la ética y la estética. Conocer es entrar en la verdad que es ser; obrar bien se ancla en la misma matriz ontológica; percibir belleza constituye una vía de acceso al ser. Implica además que las experiencias intelectuales y estéticas tienen una relevancia existencial y religiosa: captar belleza o verdad es, en efecto, participar de lo que el ser es.
Frases relacionadas
“«La armonía invisible es mayor que la armonía visible»”
“Para mí la belleza es la maravilla de las maravillas. Solamente la gente frívola no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible.”
“La belleza es el esplendor de la verdad.”
“Sólo lo hermoso es cierto, nada es cierto sin belleza.”
Más frases de Hans Urs von Balthasar
“Solo el amor es creíble; nada más puede creerse, y nada más debe creerse.”
“La respuesta cristiana está contenida en estos dos dogmas fundamentales: el de la Trinidad y el de la Encarnación. En el dogma trinitario, Dios es uno, bueno, verdadero y bello, porque él mismo es amor, y el amor implica la unidad del uno, del otro y de su unidad.”
“Pero la cuestión no es solo la vida y la muerte, sino nuestra existencia ante Dios y ser juzgados por él. Todos nosotros éramos pecadores ante él y dignos de condena.”
“Antes del encuentro de un individuo con el amor de Dios en un momento particular de la historia, sin embargo, debe haber otro encuentro, más fundamental y arquetípico, que pertenece a las condiciones de posibilidad de la aparición del amor divino en los hombres.”
“San Pablo les diría a los filósofos que Dios creó al hombre para que buscara la divinidad, para tratar de alcanzar lo divino. Es por eso que toda la filosofía precristiana es teologal en su cumbre.”