“Estoy convencido de que, con la perfidia y la rapiña de Bonaparte, no se podía pactar la paz; la lucha contra él fue por la independencia de todas las naciones frente a las hordas disciplinadas de un conquistador tan cruel y bárbaro como Atila. Bonaparte llevaba la máscara de la civilización y sabía usar ideas políticas para su ambición; pero en su carácter era un corso tan salvaje como cualquier bandido de su isla. Si el egoísmo absoluto y el sacrificio temerario de la humanidad a intereses propios constituyen vileza, la historia no tiene nombre más vil.”
Historiador canadiense conocido por sus estudios sobre historia política y social; sus investigaciones sobre Europa y Estados Unidos influyeron en el pensamiento académico de su época.
1823 – 1910
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Significado
La máscara civilizadora
Goldwin Smith retrata a Napoleón como un conquistador que oculta su ambición bajo discursos de progreso. La comparación con Atila y la acusación de perfidia subrayan la contradicción entre la retórica política y la violencia práctica: ideas de Estado usadas como herramientas de rapiña. En su formulación hay también un juicio sobre origen y carácter, propio de lecturas decimonónicas que mezclan crítica geográfica y moral, pero que apuntan a un hecho claro: cuando el poder utilizan discursos ilustrados para legitimar la conquista, la moral pública queda comprometida.Consecuencias morales y políticas
La frase denuncia el sacrificio de intereses humanos ante el egoísmo del gobernante y coloca la resistencia como defensa de la independencia colectiva. Implica una advertencia sobre la facilidad con que las sociedades aceptan coartadas ideológicas para actos de dominación. Más allá de Napoleón, funciona como reflexión sobre la responsabilidad cívica: vigilar la coherencia entre fines declarados y medios empleados para no convertir la política en simple ejercicio de violencia.Frases relacionadas
“¡Qué grandes males no han sido hechos por la mujer! ¿Quién traicionó el Capitolio? — ¡Una mujer! ¿Quién hizo perder a Marco Antonio el mundo? — ¡Una mujer! ¿Quién fue la causa de una larga guerra de diez años y al fin dejó a la vieja Troya en cenizas? — ¡Mujer! ¡Destructora, condenable, engañosa mujer!”
“La ambición no hermana bien con la bondad, sino con el orgullo, la astucia y la crueldad.”
“Yo digo: bombéenlos hasta el infierno. Si hay daños colaterales, que así sea. Ellos ciertamente consideraron a nuestros civiles prescindibles.”
“No puedes calificar la guerra con términos más duros de los que yo usaré. La guerra es crueldad, y no se la puede refinar.”
Más frases de Goldwin Smith
“En cuanto a Londres, debemos consolarnos con la idea de que, si la vida allí fuera menos poética que en los días de antaño, su poesía es mucho más profunda.”
“Ningún estudiante de historia puede dejar de ver el interés moral de la Edad Media, así como un artista no puede dejar de ver su interés estético.”
“Roma era grande en las armas, en el gobierno y en la ley.”
“Los materiales del novelista no solo deben ser reales, sino que deben basarse en la observación auténtica de la humanidad.”
“El novelista debe mirar a la humanidad sin parcialidad ni prejuicios. Su simpatía, como la del historiador, debe ser ilimitada y sin mancha de secta o partido.”