“El novelista debe mirar a la humanidad sin parcialidad ni prejuicios. Su simpatía, como la del historiador, debe ser ilimitada y sin mancha de secta o partido.”
Historiador canadiense conocido por sus estudios sobre historia política y social; sus investigaciones sobre Europa y Estados Unidos influyeron en el pensamiento académico de su época.
1823 – 1910
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Significado
La mirada imparcial
Goldwin Smith exige al novelista una observación de la condición humana desprovista de favoritismos o prejuicios; la simpatía debe ser amplia y sin marcas de partido. Eso pide una actitud ética y estética: mirar personajes complejos con atención equitativa, aceptar contradicciones morales y evitar juicios simplistas. La neutralidad aquí no es frialdad, sino la disposición a comprender motivos diversos antes de condenar o exaltar.Fronteras entre novela e historia
Como historiador del siglo XIX, Smith traslada al escritor una ambición historiográfica: la fidelidad al tejido humano frente a la propaganda intelectual. La propuesta obliga a interrogantes prácticos y críticos: ¿puede alguien escapar por completo de sus propias lealtades? Pretenderlo sería ingenuo, pero aspirar a amplitud de simpatía mejora la representación y reduce la tentación sectaria. En la escritura, esa norma inclina hacia personajes más verosímiles y narrativas más honestas.Frases relacionadas
“Yo me aventuraría a pensar el que Anon (anónimo), quien escribiera tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer.”
“Mis críticas son ligeras y sin hiel, porque no la hay en mi corazón, y la detesto en literatura.”
“Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países.”
“La función central de la literatura imaginativa es hacerte comprender que otras personas actúan movidas por convicciones morales distintas a las tuyas.”
Más frases de Goldwin Smith
“Estoy convencido de que, con la perfidia y la rapiña de Bonaparte, no se podía pactar la paz; la lucha contra él fue por la independencia de todas las naciones frente a las hordas disciplinadas de un conquistador tan cruel y bárbaro como Atila. Bonaparte llevaba la máscara de la civilización y sabía usar ideas políticas para su ambición; pero en su carácter era un corso tan salvaje como cualquier bandido de su isla. Si el egoísmo absoluto y el sacrificio temerario de la humanidad a intereses propios constituyen vileza, la historia no tiene nombre más vil.”
“En cuanto a Londres, debemos consolarnos con la idea de que, si la vida allí fuera menos poética que en los días de antaño, su poesía es mucho más profunda.”
“Ningún estudiante de historia puede dejar de ver el interés moral de la Edad Media, así como un artista no puede dejar de ver su interés estético.”
“Roma era grande en las armas, en el gobierno y en la ley.”
“Los materiales del novelista no solo deben ser reales, sino que deben basarse en la observación auténtica de la humanidad.”