“Los deseos deben obedecer a la razón.”

Cicerón
Cicerón

político y escritor latino

106-43 a. C.

Crear imagen

Elige un fondo:

Significado

La razón como brújula de nuestros anhelos

Cicerón plantea una jerarquía fundamental entre dos fuerzas que nos mueven: los impulsos que deseamos satisfacer y la capacidad racional que tenemos para evaluarlos. Su propuesta apunta a que los apetitos, emociones y ambiciones no deberían ser los únicos conductores de nuestras decisiones. La razón funciona como un filtro crítico que examina si nuestros anhelos son viables, éticos y dignos de perseguirse. Un deseo por venganza, por ejemplo, puede ser intenso, pero la reflexión racional podría revelar sus consecuencias destructivas.

Implicaciones prácticas en la vida cotidiana

Esta idea cobra sentido en contextos concretos: comprar por impulso versus evaluar necesidades reales, perseguir carreras prestigiosas porque otros las valoran o porque realmente nos llaman, buscar relaciones basadas en atracción momentánea o en compatibilidad meditada. No se trata de reprimir deseos, sino de someterlos a escrutinio. La sabiduría radica en la convivencia entre lo que queremos experimentar y lo que podemos justificar reflexivamente. Cicerón sugiere que la libertad verdadera no existe en satisfacer todo impulso, sino en elegir conscientemente qué merece nuestra energía y compromiso.

Frases relacionadas

Más frases de Cicerón

Cicerón

Ver todas las frases de Cicerón