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Significado
La razón como brújula de nuestros anhelos
Cicerón plantea una jerarquía fundamental entre dos fuerzas que nos mueven: los impulsos que deseamos satisfacer y la capacidad racional que tenemos para evaluarlos. Su propuesta apunta a que los apetitos, emociones y ambiciones no deberían ser los únicos conductores de nuestras decisiones. La razón funciona como un filtro crítico que examina si nuestros anhelos son viables, éticos y dignos de perseguirse. Un deseo por venganza, por ejemplo, puede ser intenso, pero la reflexión racional podría revelar sus consecuencias destructivas.
Implicaciones prácticas en la vida cotidiana
Esta idea cobra sentido en contextos concretos: comprar por impulso versus evaluar necesidades reales, perseguir carreras prestigiosas porque otros las valoran o porque realmente nos llaman, buscar relaciones basadas en atracción momentánea o en compatibilidad meditada. No se trata de reprimir deseos, sino de someterlos a escrutinio. La sabiduría radica en la convivencia entre lo que queremos experimentar y lo que podemos justificar reflexivamente. Cicerón sugiere que la libertad verdadera no existe en satisfacer todo impulso, sino en elegir conscientemente qué merece nuestra energía y compromiso.
Frases relacionadas
“El primer vaso corresponde a la sed; el segundo, a la alegría; el tercero, al placer; el cuarto, a la insensatez.”
“Razonar: sopesar probabilidades en la balanza del deseo”
“¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?”
“El exceso es el veneno de la razón”
Más frases de Cicerón
“Pensar es como vivir dos veces”
“La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la verdad”
“La ciencia que se aparta de la justicia, más que ciencia debe llamarse astucia”
“De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error”
“No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla”