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Significado
El equilibrio como antídota del pensamiento
Quevedo identificaba en el exceso una amenaza silenciosa contra nuestra capacidad de razonar. Cuando nos sumergimos demasiado en una idea, una pasión o un comportamiento, la mente pierde su brújula: el juicio se distorsiona, las percepciones se sesgan y la razón cede ante la obsesión. El escritor español observaba que la moderación no es una virtud aburrida, sino el requisito fundamental para pensar con claridad. Un intelectual obsesionado con demostrar su punto deja de escuchar. Un político movido por la ambición desmesurada ignora las consecuencias reales de sus actos.
Relevancia en el mundo actual
Esta reflexión cobra particular sentido en nuestro contexto: vivimos en sociedades donde el exceso digital, el consumo ilimitado y los fanatismos ideológicos proliferan sin freno. Las redes sociales amplifican justamente esto: la reiteración infinita de un mensaje, la polarización extrema, el pensamiento tribal. Recuperar cierto equilibrio en nuestros hábitos y convicciones es un acto de resistencia racional. No se necesita purismo, sino simplemente reconocer dónde el exceso comienza a corroer nuestra capacidad de ver el mundo con honestidad.
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“¿Quién capitulará más pronto: el que necesita las cosas difíciles o quien se sirve de lo que buenamente pueda hallar?”
“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”
“Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.”
“Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo.”
Más frases de Francisco de Quevedo
“Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado”
“Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más”
“Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.”
“La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.”
“Las palabras son como monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una.”