Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La insaciabilidad del deseo
Quevedo toca aquí una verdad incómoda sobre la naturaleza humana: la abundancia pierde valor cuando la ambición se desplaza hacia lo siguiente. Quien posee mucho pero anhela más, termina viendo su riqueza como escasez. El filósofo baroco diagnostica un fenómeno psicológico donde la satisfacción depende menos de lo que se tiene que de la brecha entre posesión y aspiración. Una fortuna considerable se reduce a nada frente al espejo de lo deseado.
Relevancia entonces y ahora
En el contexto del XVII, Quevedo criticaba la avaricia de la elite y el consumismo incipiente de su época. Hoy la observación resulta más pertinente aún: vivimos en sociedades que cultivan el deseo permanente. La publicidad, las redes sociales y la cultura del consumo crean un espejismo donde siempre hay algo más al horizonte. El éxito profesional, las posesiones, los logros se deprecian instantáneamente si existe otro escalón por conquistar.
Una lección sobre el bienestar
La paradoja invita a una pregunta práctica: ¿puede existir plenitud mientras perseguimos constantemente lo siguiente? Quevedo sugiere que la abundancia real comienza cuando aprendemos a aquietar esa voz que siempre susurra un poco más.
Frases relacionadas
Más frases de Francisco de Quevedo
“Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado”
“El exceso es el veneno de la razón”
“Los que de corazón se quieren sólo con el corazón se hablan.”
“La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.”
“Las palabras son como monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una.”