“El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.”

Cicerón
Cicerón

político y escritor latino

106-43 a. C.

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Significado

La Peligrosa Seducción de la Palabra

Cicerón plantea una jerarquía moral incómoda: el soborno económico, aunque reprobable, resulta menos grave que manipular la razón de un magistrado mediante argumentos elocuentes y falsos. El dinero corrompe la voluntad, pero la retórica corrupta contamina el intelecto mismo. Un juez comprado puede, teoricamente, cambiar de opinión; uno seducido por palabras brillantes cree actuar desde su propio criterio, ignorando que ha sido conquistado.

Contexto y Advertencia Silenciosa

Cicerón escribía en Roma, donde los abogados poseían enorme poder de persuasión en los tribunales. Su advertencia refleja la experiencia de una república donde la palabra bien ejecutada podía ser más devastadora que la corrupción vulgar. El orador que disfraza la mentira con elegancia se convierte en enemigo más peligroso del orden judicial porque convence, porque seduce, porque el juez se entrega voluntariamente.

La Actualidad de la Desconfianza

La reflexión sigue relevante en democracias modernas. Los políticos y abogados que dominan la comunicación pueden moldear decisiones judiciales sin efectivo de por medio. La cita advierte sobre la sofisticación: la verdadera corrupción no siempre suena a corrupción.

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