“El punto de partida de la santificación es la inmundicia, la corrupción o la mancha del pecado.”
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Partir desde la impureza
William Ames plantea que la santificación no brota de una condición limpia, sino que arranca precisamente donde existe corrupción moral. Ese punto de partida reconoce la gravedad del pecado y la incapacidad humana para auto-salvarse; por tanto la transformación espiritual se comprende como una acción que restaura y purifica, no como un simple perfeccionamiento natural. En el marco teológico reformado al que pertenece Ames, la imagen subraya la necesidad de la gracia y de una práctica moral que acepta la propia fragilidad.
Consecuencias para la vida espiritual
Aceptar este diagnóstico cambia la actitud ante la lucha ética: exige humildad, vigilancia y dependencia de medios de gracia (oración, comunidad, disciplina). También evita dos extremos contraproducentes: la complacencia moral que oculta el defecto y el rigorismo que pretende producir santidad sin mediación. La implicación práctica es clara: la transformación real pasa por enfrentar la mancha antes que fingir limpieza.
Frases relacionadas
“No es nada fácil abandonar la virtud; ella atormenta durante mucho tiempo a los que la abandonan.”
“La santificación es el cambio real en el hombre desde la sordidez del pecado hasta la pureza de la imagen de Dios.”
“El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
Más frases de William Ames
“La buena voluntad de Dios es un acto de la voluntad divina que libre y efectivamente determina todas las cosas.”
“La santificación es el cambio real en el hombre desde la sordidez del pecado hasta la pureza de la imagen de Dios.”
“Todo el que entiende la naturaleza de Dios por la razón sabe necesariamente que Dios debe ser creído y en quien confiar, que debe ser amado y rogado, y que es escuchado en todas las cosas.”
“La propiedad relativa del Hijo es ser engendrado, es decir, proceder del Padre para participar de la misma esencia y compartir perfectamente la naturaleza del Padre.”
“La fe es la virtud por la que, aferrándonos a la fidelidad de Dios, nos inclinamos hacia Él para que podamos recibir lo que Él nos da.”