“El tiempo que no se emplea en amar es tiempo perdido.”
Poeta italiano de la época de la Contrarreforma, célebre por su poema épico Jerusalén liberada y recordado también por los episodios de locura que sufrió en sus últimos años.
1544 – 1595
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Significado
Prioridad del afecto sobre la prisa
Valorar que el tiempo sin amar sea perdido plantea una escala ética donde la intimidad ocupa el primer lugar. La frase sostiene que actividades productivas, logros o placeres aislados pierden su sentido si no alimentan relaciones afectivas; amar se convierte en la medida que da sentido al paso del tiempo. Desde ese ángulo, la vida se comprende como tejido de vínculos y no como un calendario de objetivos aislados, y cada hora se juzga por su capacidad de acercar a otros.Tasso entre pasión y deber
Torquato Tasso escribió desde una tensión personal: poeta renacentista conocido por la mezcla de heroísmo y introspección, vivió luchas internas y juicios críticos que marcaron su obra. La afirmación adquiere entonces doble filo: por un lado, es exhortación a priorizar el amor; por otro, crítica a sociedades que convierten la existencia en eficiencia. Implica una responsabilidad práctica —hacer espacio afectivo— y una reflexión ética sobre qué consideramos verdaderamente valioso.Frases relacionadas
“Es tan corto el amor y tan largo el olvido”
“La edad de casarse llega mucho antes que la de quererse.”
“No hay beso que no sea principio de despedida; incluso el de llegada.”
“El deseo físico brutal es fácil. Pero el deseo al mismo tiempo que la ternura requiere tiempo. Es preciso atravesar toda la región del amor antes de encontrar la llama del deseo.”
Más frases de Torquato Tasso
“Amamos cuando podemos, amando, ser amados.”
“Del sueño a la muerte hay un pequeñísimo trecho.”
“El mundo envejece y al envejecer entristece.”
“La mujer es una cosa gárrula y falaz, ahora quiere y ahora no quiere. Loco es el hombre que en ella fía.”
“Las ciudades mueren, y mueren los reinos, la arena y la hierba cubren pastos y glorias, ¡y vemos al hombre irritarse por ser mortal!”