“El trabajo quiere que el orgullo y la alegría de hacer bien el trabajo, el sentido de haber hecho o creado algo bello o útil, sean tratados con dignidad y respeto, como hermanos y hermanas.”
Sociólogo y economista estadounidense, cofundador de la escuela institucionalista americana; es conocido por obras como La teoría de la clase ociosa y La teoría de la empresa económica, en las que critica la evolución social y económica de su país.
1857 – 1929
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Significado
Trabajo como fuente de orgullo
Veblen plantea que la actividad laboral reclama ser reconocida por lo que aporta al individuo: la satisfacción de hacerlo bien, la certidumbre de haber construido algo útil o bello, y el deseo de que ese logro reciba un trato fraternal. Esa demanda no es mero ego; habla de la necesidad humana de sentido y de identidad ligada al oficio. Cuando el trabajo pierde ese reconocimiento, se empobrece la vida cotidiana y se deteriora la relación entre quien produce y lo producido.Contexto e implicaciones prácticas
Desde su crítica a la clase parásita y a la ostentación, Veblen sitúa esta exigencia en una economía que frecuentemente valora más la apariencia que la creación. Las consecuencias son claras: revalorizar oficios, diseñar ambientes laborales que restituyan autonomía y reconocimiento, y construir políticas que paguen y respeten el trabajo real. Todo ello redirige la economía hacia una justicia moral que aprecia la dignidad del hacer.Frases relacionadas
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“El resultado de cualquier investigación seria solo puede ser que surjan dos preguntas donde antes solo crecía una.”
“Para destacar también a los ojos de la comunidad, es necesario alcanzar cierto algo indefinido, un estándar convencional de riqueza.”
“Nacido en iniquidad y concebido en pecado, el espíritu del nacionalismo nunca ha dejado de doblar las instituciones humanas al servicio de la disensión y la angustia.”
“En cuanto al mérito sustancial de la facultad de derecho, la universidad moderna no es más que una escuela de esgrima o de baile.”
“La adicción a los deportes, por lo tanto, en cierto modo, marca una detención del desarrollo de la naturaleza moral del hombre.”