“Los apodos se pegan a la gente, y los más ridículos son los que más se adhieren.”
Escritor y figura pública de Nueva Escocia famoso por crear al personaje humorístico Sam Slick; también ejerció como abogado, juez y parlamentario, influyendo en la literatura y la vida pública canadiense.
1796 – 1865
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Significado
Apego de los motos y memoria social
Los apodos tienden a quedarse pegados a las personas porque resumen, simplifican y enfatizan un rasgo que otros recuerdan con facilidad. Cuando ese rasgo se presenta en clave cómica o humillante, la memoria social lo retiene mejor: la risa y la burla actúan como pegamento. Esa adhesión no siempre refleja la verdad completa sobre quien lo recibe; más bien revela cómo la comunidad procesa y repite una imagen sencilla y llamativa.Consecuencias para la identidad y la convivencia
Thomas Chandler Haliburton, humorista del siglo XIX, observó esa dinámica con ojo irónico pero preciso. El resultado es una doble pérdida: la persona queda reducida a un mote y la colectividad acepta una etiqueta que puede devenir limitante o dañina. La advertencia implícita es que nombrar no es inocuo; nombrar con sorna puede perpetuar estigmas y transformar un rasgo pasajero en marca persistente. Hay, por tanto, responsabilidad ética en el lenguaje cotidiano.Frases relacionadas
“Y es que la naturaleza no hace nada en vano, y entre los animales, el hombre es el único que posee la palabra.”
“La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses.”
“Una buena parte de los hombres no tiene más vida interior que la de sus palabras, y sus sentimientos se reducen a una existencia oral.”
“¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje!”
Más frases de Thomas Chandler Haliburton
“Siempre juzga a tus compañeros de viaje como lo contrario de lo que se esfuerzan por aparentar.”
“Por ejemplo, un militar no es pendenciero, porque nadie duda de su coraje; pero un presumido sí lo es.”
“Un clérigo no es excesivamente puritano, pues no se cuestiona su piedad; pero un embustero sí lo es.”
“Un abogado no suele ser discutidor; pero un actor sí lo es.”
“Una mujer que es toda sonrisas y galas es, en el fondo, un arpía: las serpientes fascinan.”