“La felicidad de cada país depende del carácter de su pueblo, más que de la forma de su gobierno.”
Escritor y figura pública de Nueva Escocia famoso por crear al personaje humorístico Sam Slick; también ejerció como abogado, juez y parlamentario, influyendo en la literatura y la vida pública canadiense.
1796 – 1865
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Significado
Carácter ciudadano y bienestar
Haliburton plantea que la prosperidad de una nación depende más de las cualidades morales y de los hábitos de su gente que del tipo de régimen político. Las virtudes cívicas: honestidad, disciplina, solidaridad y el sentido de la responsabilidad pública, constituyen el sustrato que permite a las instituciones cumplir su función. Un gobierno técnicamente correcto puede fallar si los ciudadanos carecen de carácter cívico; sociedades con una cultura cívica sólida sostienen mayor estabilidad incluso con estructuras imperfectas.
Contexto histórico y consecuencias
Autor y magistrado del siglo XIX, Thomas Chandler Haliburton escribió desde la experiencia colonial y la observación social, preocupado por cómo la moral pública influye en la vida común. La consecuencia práctica de su mirada es clara: junto a reformas institucionales conviene invertir en educación cívica, en prácticas colectivas y en normas compartidas. La salud política demanda, entonces, una labor cultural sostenida que complemente cualquier diseño constitucional.
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“La capacidad del hombre para la justicia hace posible la democracia, pero su inclinación a la injusticia es lo que la hace necesaria”
“El hombre se complace en enumerar sus pesares, pero no enumera sus alegrías”
“Ponemos más interés en hacer creer a los demás que somos felices que en tratar de serlo.”
“La felicidad reside en los gustos y no en las cosas; somos felices cuando tenemos lo que nos gusta y no cuando tenemos lo que los demás encuentran agradable.”
Más frases de Thomas Chandler Haliburton
“Siempre juzga a tus compañeros de viaje como lo contrario de lo que se esfuerzan por aparentar.”
“Por ejemplo, un militar no es pendenciero, porque nadie duda de su coraje; pero un presumido sí lo es.”
“Un clérigo no es excesivamente puritano, pues no se cuestiona su piedad; pero un embustero sí lo es.”
“Un abogado no suele ser discutidor; pero un actor sí lo es.”
“Una mujer que es toda sonrisas y galas es, en el fondo, un arpía: las serpientes fascinan.”