“Debes ser fiel a ti mismo: lo bastante fuerte para serlo, lo bastante valiente para ser fuerte, y lo bastante sabio para ser valiente y modelarte según lo que realmente eres.”
Sylvia Ashton-Warner fue una educadora neozelandesa reconocida por sus métodos innovadores para enseñar lectura y escritura en la educación primaria, que influyeron en prácticas pedagógicas en varios países.
1908 – 1984
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Significado
Sobre la fidelidad personal
La afirmación plantea una progresión interna: primero mantener la propia identidad, luego reunir el coraje para mostrarla y, finalmente, aplicar juicio para que las acciones correspondan a esa identidad. Ese orden —fuerza, valentía, sabiduría— convierte la autenticidad en una disciplina activa, no en un rasgo estático. Sin la sabiduría el valor puede volverse impulsivo; sin fuerza la coherencia se desvanece. El reto consiste en coordinar esas capacidades para que la vida sea reflejo de lo que realmente eres.Raíz e implicaciones
Ashton-Warner, maestra y escritora, formuló estas ideas desde la práctica educativa, donde la autenticidad del docente influye en los alumnos. En lo cotidiano exige autoconocimiento, enfrentar la presión externa y elegir repetidamente comportamientos acordes con la propia naturaleza. Para quien guía a otros significa modelar esa coherencia: la enseñanza legítima surge cuando la palabra y la acción provienen de una misma fuente interna.Frases relacionadas
“No se llega a gran hombre si no se tiene el coraje de ignorar una infinidad de cosas inútiles.”
“No lo consideres cierto solamente porque está escrito en un libro”
“No puedes enseñárselo todo: sólo puedes ayudarle a encontrarlo por sí mismo”
“Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.”
Más frases de Sylvia Ashton-Warner
“A menudo he dicho: cuando termina una guerra, los estadistas no deberían reunirse entre sí, sino dedicar su atención a las salas infantiles, pues de ahí proviene la paz o la guerra.”
“Cuanto más violento es el niño, más veo que crea; cuando patea, pisa, golpea o arroja piedras, le doy arcilla o tiza. Puede crear bombas o dibujar mi casa en llamas, pero la salida creativa se ensancha y la destructiva se atrofia, por mucho que parezca lo contrario. Siempre he temido más el arma no pronunciada que la de la pizarra.”