“Me pareció que disminuía mi estima por un rey que no pudiera mandar la lluvia.”
Funcionario naval, político y diarista inglés célebre por su extenso diario privado, que ofrece testimonios directos de la Restauración y relatos personales de la Gran Peste, el Gran Incendio de Londres y la vida cotidiana de la época.
1633 – 1703
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Significado
Londres, apuntes personales y exigencias públicas
Pepys vivió en una época en que la figura del monarca mezclaba lo ceremonial con lo práctico. Sus memorias reflejan la tensión entre la idea tradicional de un rey como intermediario divino y la frustración ante la incapacidad humana: si la corona no puede lograr algo tan elemental como la lluvia, la estima que despierta se resquebraja. El comentario, mordaz y cotidiano, surge de un observador que mide la autoridad por resultados tangibles más que por símbolos vacíos.Autoridad, expectativas y humildad
Leído hoy, el juicio apunta a la medición de la legitimidad política por la eficacia. La metáfora climática subraya que la obediencia y el respeto dependen de la capacidad de resolver problemas reales; promesas grandilocuentes pierden valor ante necesidades concretas. También hay una llamada a la modestia: reconocer límites evita desilusiones y refuerza una forma de liderazgo más creíble y responsable.Frases relacionadas
“Cuando Neptuno quiere calmar las tempestades no se dirige a las olas, sino a los vientos”
“El Sol, la Luna y las estrellas habrían desaparecido hace tiempo... si la casualidad las hubiera dejado al alcance de las depredadoras manos humanas”
“Engarza en oro las alas del pájaro y nunca mas volará al cielo”
“En lo que acción se refiere, el hombre no puede hacer otra cosa que aproximar o separar los cuerpos naturales; lo demás lo realiza la naturaleza.”
Más frases de Samuel Pepys
“La música es una ciencia que produce especialmente un placer del que ningún estado de vida —público o privado, secular o sagrado—, ninguna diferencia de edad o estación, ningún temperamento ni condición de salud están exentos; ni, por último, ninguna distinción de calidad la hace impropia, inoportuna o poco entretenida.”
“¡Pero, Dios! ver la naturaleza absurda de los ingleses, que no pueden contenerse de reírse y burlarse de todo lo que les parece extraño.”
“Es extraño ver cómo una buena cena y el banquete reconcilian a todos.”
“Fui a la iglesia por la mañana y vi allí una boda en la iglesia, cosa que no había visto en mucho tiempo; los jóvenes tan alegres el uno con el otro, y es extraño ver qué deleite tenemos los casados de ver a estos pobres tontos atraídos a nuestra condición, cada hombre y mujer mirándolos y sonriéndoles.”
“La verdad es que me doy un poco más de placer, sabiendo que esta es la edad apropiada de mi vida para hacerlo; y por mi observación, la mayoría de los hombres que prosperan en el mundo olvidan darse gusto mientras están adquiriendo su patrimonio, y lo reservan hasta haberlo conseguido, y entonces es demasiado tarde para disfrutarlo con placer.”