Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La paradoja de la felicidad anticipada
Samuel Johnson sugiere algo provocador: quizá la verdadera satisfacción no reside en alcanzar lo que deseamos, sino en el acto mismo de esperar. La esperanza tiene un poder singular que los logros consumados frecuentemente no poseen. Cuando anhelamos algo, experimentamos una forma de dicha que mezcla la ilusión con la posibilidad abierta, una tensión emocional que nos mantiene vivos. Una vez obtenemos lo esperado, la felicidad suele ser más breve y efímera de lo imaginado.
El escritor británico del siglo XVIII entendía que nuestra psicología tiende a devaluar lo conseguido mientras idealiza lo por venir. La esperanza, entonces, funciona como un mecanismo de supervivencia emocional. Nos permite soportar presentes difíciles proyectando futuros mejores. Sin esta capacidad de imaginar días distintos, caemos en la apatía y la desesperación.
Las implicaciones son incómodas pero reveladoras: invertir toda nuestra energía en la consecución de objetivos podría dejarnos vacíos. Quizá la sabiduría esté en valorar ese estado intermedio donde los sueños aún respiran posibilidad, donde el camino importa más que el destino final.
Frases relacionadas
“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.”
“Hay un pasado que se fue para siempre pero hay un futuro que todavía es nuestro”
“La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia”
“Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas”
Más frases de Samuel Johnson
“El lenguaje es el vestido de los pensamientos”
“De todos los sonidos, la música es el menos desagradable”
“Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón”
“Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustrada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción.”
“Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.”