“La vida tiene su lado sombrío y su lado brillante; de nosotros depende elegir el que más nos plazca.”
“No hay ley, por rigurosa que sea, que pueda hacer activo al perezoso, previsor al derrochador ni sobrio al ebrio.”
“La mera reforma política no curará los múltiples males que ahora afligen a la sociedad. Se requiere una reforma social, una reforma doméstica, una reforma individual.”
“Las cosas muy grandes —grandes ideas, descubrimientos, invenciones— por lo general se han nutrido de dificultades; a menudo surgen del dolor y, finalmente, logran establecerse con dificultad.”
“El progreso, sin embargo, de la mejor clase es relativamente lento. Los grandes resultados no se alcanzan de una vez; para avanzar en la vida hay que dar pasos, paso a paso.”
“La experiencia acumulada a través de los libros, aunque a menudo valiosa, no es más que una forma de aprendizaje; la experiencia adquirida en la vida real es una de las bases de la sabiduría.”
“Es un error suponer que los hombres tienen éxito por el éxito; mucho más a menudo, tienen éxito a través de los fracasos. La experiencia, el estudio, el consejo y el ejemplo nunca podrían haber enseñado tan bien como lo hace el fracaso.”
“La esperanza es la compañera del poder y la madre del éxito, pues quien así espera tiene dentro de sí el don de los milagros.”
“La esperanza es como el sol: mientras caminamos hacia él, proyecta la sombra de nuestra carga detrás de nosotros.”
“El conocimiento conquistado mediante el trabajo se convierte en un bien, en una propiedad totalmente nuestra.”
“La riqueza perdida puede ser reemplazada por la industria, el conocimiento perdido por medio del estudio, la salud perdida por la templanza o la medicina; pero el tiempo perdido se ha ido para siempre.”