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Significado
El fuego de la aspiración
Rubén Darío captura aquí una paradoja fundamental de la existencia: el acto de soñar requiere combustible. Quien alimenta sus aspiraciones no simplemente fantasea, sino que consume su propia energía vital en el proceso. La llama representa tanto el deseo como el costo de perseguirlo. El poeta modernista reconoce que la vida no es infinita, que cada esfuerzo hacia lo imposible gasta recursos limitados. Soñar, entonces, implica una apuesta: quemar el presente para iluminar futuros inciertos.
La tensión entre deseo y realidad
Escrita en el contexto del modernismo español e hispanoamericano, esta línea refleja la obsesión de Darío con la belleza, la transcendencia y la búsqueda artística. No es pesimismo puro, sino realismo trágico. El poeta no condena los sueños, pero sí advierte sobre su precio. Cada decisión de perseguir algo extraordinario implica renunciar a la seguridad, a la comodidad. La cita sugiere que la vida es un recurso que se agota, y que los sueños son tanto una razón para vivirla intensamente como una forma de consumirla conscientemente.
Frases relacionadas
“Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir.”
“La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada”
“Con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza.”
“El hombre que no ha amado apasionadamente ignora la mitad más hermosa de su vida.”
Más frases de Rubén Darío
“No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, tiende siempre hacia la altura.”
“Sin la mujer, la vida es pura prosa.”
“El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.”
“Aborreced las bocas que predicen desgracias eternas.”
“Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver! Cuando quiero llorar, no lloro... y a veces lloro sin querer.”