“Mire, cuando llegué a Los Ángeles a principios de los años cuarenta, solo había 640.000 personas. Todo perdedor del mundo se iba allí porque no había competencia. La tónica era la mediocridad porque las industrias del cine, la radio y la música habían establecido que la edad mental promedio del público era 12. Me dieron el sombrero ensangrentado de un tipo que se había caído del caballo y de repente estaba en el cine —en una película de Hopalong Cassidy. Doy esperanza a los desesperados. La gente dice: «Si él pudo, yo puedo ser la reina de Inglaterra.»”
Actor y cantante estadounidense, recordado por sus papeles en el cine negro y por popularizar el antihéroe en las décadas de 1950 y 1960; fue nominado al Óscar y tuvo una prolífica carrera cinematográfica.
1917 – 1997
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
La ciudad de los aspirantes
Robert Mitchum describe una Los Ángeles transformada en imán de frustrados y posibilidades prefabricadas, donde la industria cultural reduce el gusto público a lo más elemental y favorece la mediocridad como norma. La anécdota del sombrero ensangrentado y el salto inmediato al celuloide ilustra cómo el cine convierte la desgracia o el accidente en espectáculo, otorgando identidad al instante sin exigir oficio ni profundidad. Es una mirada crítica al mecanismo que fabrica figuras más por oportunidad circunstancial que por mérito sostenido.La promesa que seduce
Hay una función social en esa lógica: promete ascensos improbables y reescribe la vida de los vencidos en relatos de éxito rápido. Que muchos crean que una trayectoria accidental es un atajo hacia la grandeza revela tanto la necesidad de esperanza como la fragilidad de las ambiciones colectivas. La fama se presenta como alternativa a la vida ordinaria, pero suele dejar tras de sí expectativas infladas y una industria dispuesta a explotar cualquier rastro de emoción fácil.Frases relacionadas
Más frases de Robert Mitchum