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Significado
Contraste entre lo perdurable y lo fugaz
Robert Hall plantea una diferencia moral entre aquello que brota de una raíz trascendente y aquello que nace de la mera habilidad terrena. La sabiduría y la verdad se presentan como fuerzas que trascienden el tiempo, mientras que la astucia y el engaño lucen con intensidad pasajera, como fenómenos que no dejan huella. En su marco, propio del sermón y la reflexión moral del siglo XIX, la valoración opera desde criterios teleológicos: lo que apunta hacia lo eterno tiene mayor legitimidad que lo que persigue eficacia inmediata.Implicaciones éticas y prácticas
La observación implica decisiones concretas: apostar por la coherencia y la honestidad construye reputación y tranquilidad a largo plazo, mientras que las ventajas obtenidas por medios astutos suelen evaporarse y dejan erosión de confianza. En lo colectivo, la preferencia por la verdad sostiene instituciones estables; en lo individual, reclama paciencia y responsabilidad. La metáfora del meteoro obliga a medir las gratificaciones rápidas frente al coste de perder credibilidad y sentido.Frases relacionadas
“Algo tan bueno y verdadero como la moral no puede ser nuevo a estas alturas.”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado”
“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
Más frases de Robert Hall
“Su imaginación imperial ha puesto a toda la Naturaleza bajo tributo y ha recopilado riquezas de cada escena de la creación y de todos los ámbitos del arte.”
“Llamad a las cosas por su nombre... ¡Copa de brandy con agua! Ese es el nombre corriente pero no el apropiado: pedid una copa de fuego líquido y de condenación destilada.”
“Estableced, por tanto, en vuestras mentes, como máxima que nunca debe borrarse ni olvidarse, que el ateísmo es un sistema inhumano, sangriento y feroz, igualmente hostil a todo freno útil y a todo afecto virtuoso; que, al no dejar nada por encima nuestro que inspire reverencia, ni nada alrededor que despierte ternura, hace la guerra al cielo y a la tierra: su primer objeto es destronar a Dios, el siguiente destruir al hombre.”
“Debemos preocuparnos más de que nuestras aflicciones nos beneficien que de que sean prontamente apartadas de nosotros.”
“La Biblia es el tesoro del pobre, el consuelo del enfermo y el sostén del moribundo; y mientras otros libros pueden divertir e instruir en una hora de ocio, es triunfo peculiar de aquel libro crear luz en medio de la oscuridad, aliviar la pena que no admite otro alivio, dirigir un rayo de esperanza al corazón que ningún otro tema de consuelo puede alcanzar; mientras la culpa, la desesperación y la muerte desaparecen al contacto de su santa inspiración.”