“No creo en Dios, creo en mí misma... No concibo una figura divina, a Dios en este caso, como algo moralista. Dios no es la palabra correcta para lo que quiero decir. Diosa, quizá sí. Lo planteo para relativizar el poder masculino. Hagamos una mezcla. Si algo no me gusta de las religiones es precisamente que han sido creadas y utilizadas por las clases dominantes para someter a los demás precisamente machacando su orgullo y aconsejándoles humildad”