“A los dieciocho el corazón sale disparado como una piedra de honda y la cabeza no se asienta en el hombro.”
Poeta y dramaturgo turco, considerado en Occidente la figura más destacada de la poesía turca del siglo XX; sus obras se tradujeron a muchos idiomas y vivió largo exilio por su militancia comunista, falleciendo como ciudadano polaco.
1901 – 1963
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Significado
Impulso y metáfora juvenil
La imagen conjuga una pasión que se lanza con violencia y una razón todavía inestable: el latido joven actúa como proyectil mientras la cabeza no ha encontrado su apoyo. Nazim Hikmet, poeta turco del siglo XX marcado por el exilio y el compromiso político, suele escribir con esa mezcla de ternura y urgencia; aquí usa una viñeta simple para hablar de un estado emocional concreto. El contraste entre movimiento y falta de reposo resume la precariedad del primer amor, los ideales tempranos y las decisiones tomadas a salto de ánimo.Efectos sobre la vida y el tiempo
Esa disposición tiene consecuencias prácticas: genera encuentros intensos, obra creativa y también errores que dejan enseñanza. Con el paso del tiempo la inercia se modera, la mente encuentra un lugar y las pasiones aprenden a convivir con la responsabilidad. Desde la experiencia de Hikmet, la frase recuerda que actuar con ardor puede ser valioso, pero que la madurez necesita reparación y ajuste.Frases relacionadas
“Prefiero los errores del entusiasmo a la indiferencia de la sabiduría”
“Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado.”
“El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.”
“Un loco enamorado sería capaz de hacer fuegos artificiales con el sol, la luna y las estrellas, para recuperar a su amada.”
Más frases de Nazim Hikmet
“Estar cautivo no es la cuestión; la cuestión es no rendirse.”
“No vivir para morir, sino morir para vivir.”
“Eres libre de esclavizarte por los demás; eres libre de hacer más ricos a los ricos.”
“No vivas en el mundo como si lo alquilaras ni como si estuvieras aquí solo de paso; compórtate como si fuera la casa de tu padre. Cree en las semillas, en la tierra, en el mar; pero sobre todo cree en las personas. Lamenta la rama que se marchita, la estrella que muere y el animal herido; pero siente por las personas por encima de todo.”
“Mi país o las estrellas, o mi juventud: ¿qué está más lejos?”