“Y todo el tiempo parecen considerarse a sí mismos patrones —modelos de maridos y padres.”
Escritora estadounidense cuyas memorias ofrecen una perspectiva personal y detallada sobre la vida social y la política durante la Guerra Civil.
1823 – 1886
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Observación social desde la intimidad
Mary Boykin Chesnut, diarista sureña durante la Guerra Civil, apunta con ojo crítico la forma en que muchos hombres se creen ejemplos incuestionables de esposo y progenitor. Esa percepción funciona como máscara: la pretensión de ser modelo legitima decisiones públicas y privadas, aun cuando las acciones contradigan la imagen pública. El apunte viene desde la cercanía, y por eso su ironía resulta afilada; lo que describe no es solo vanidad personal, sino una pieza de construcción social.Efectos sobre relaciones y poder
La afirmación sugiere consecuencias prácticas: si la autoridad familiar se funda en la autoimagen más que en la responsabilidad, se crean espacios para la impunidad y la complacencia. Esa actitud refuerza jerarquías, reduce el cuestionamiento y normaliza comportamientos que se justifican por la propia autocelebración. Leer la observación hoy obliga a pensar cómo los roles asumidos como ejemplares siguen condicionando el trato íntimo y las justificaciones públicas.Frases relacionadas
“Es curioso este juego del matrimonio. La mujer tiene siempre las mejores cartas y siempre pierde la partida.”
“Los tiranos se rodean de hombres malos porque les gusta ser adulados y ningún hombre de espíritu elevado les adulará.”
“Las mujeres son siempre autoritarias: siempre están por encima o por debajo; por eso el matrimonio viene a ser una suerte de poético balancín.”
“La victoria es por naturaleza insolente y arrogante.”
Más frases de Mary Boykin Chesnut
“Dios perdónanos, pero el nuestro es un sistema monstruoso, un agravio y una iniquidad. Como los patriarcas de antaño, nuestros hombres viven todos en una casa con sus esposas y sus concubinas; y los mulatos que se ven en cada familia se parecen en parte a los niños blancos. Cualquier dama está dispuesta a decirte quién es el padre de todos los niños mulatos en la casa de cualquiera, excepto en la suya propia. Esos, parece pensar, caen de las nubes.”
“Ni por una palabra ni por una mirada podemos detectar cambio alguno en el comportamiento de esos sirvientes negros. Laurence se sienta a nuestra puerta, somnoliento, respetuoso y profundamente indiferente. Así son todos. Lo llevan demasiado lejos. No podrías decir que siquiera oyen el espantoso alboroto que ocurre en la bahía, aunque les retumba en los oídos noche y día. La gente habla ante ellos como si fueran sillas y mesas. Y no hacen ningún signo. ¿Son toscamente estúpidos o más sabios que nosotros, silenciosos y fuertes, aguardando su momento?”
“Cada día pasan regimientos. La ciudad está llena de soldados. Estos nuevos vienen con ímpetu, de veras. Temen que la guerra termine antes de que tengan ocasión de ver la diversión.”
“Ay de los que comenzaron esta guerra, si no lo hicieron con profundo empeño.”
“El perdón es la indiferencia; es imposible mientras el amor perdura.”