“Libros que distribuyeron las cosas, con la mayor audacia de una libertad como la que usamos en los sueños, nos pusieron de pie de nuevo.”
Sacerdote y filósofo renacentista italiano, protegido de Cosme de Médici y de Lorenzo de Médici, impulsor del renacimiento del neoplatonismo y dirigente de la Academia platónica florentina.
1433 – 1499
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Restauración por la palabra
Los libros, para Ficino, actúan como arquitectos del sentido: redistribuyen las cosas, ofrecen orden y nombre donde antes había confusión. La libertad onírica que menciona sugiere una audacia creativa semejante a la imaginación de los sueños, capaz de saltar los límites del pensamiento establecido. Esa combinación de orden y fantasía reconstruye una posición humana, volver a ponerse de pie frente al desorden intelectual y moral.Horizonte renacentista y legado
En el contexto del Renacimiento, esa recuperación alude a la vuelta a los clásicos y a la traducción de Platón, gestos que renovaron la mirada sobre el ser humano y la naturaleza. Implica también una confianza en la lectura como fuerza transformadora: leer no es sólo acumular datos sino reformar la vida. Al mismo tiempo plantea responsabilidades sobre qué lecturas elegimos y cómo modelan nuestras convicciones; la libertad creadora puede emancipar o desorientar según la dirección que le demos.Frases relacionadas
“La lectura obligada es nefasta. Lean por placer, tengan una profunda sospecha.”
“La lectura es el viaje de los que no pueden tomar el tren.”
“[Shaw] es como un tren: uno simplemente dice las palabras y se sienta en su lugar. Pero [Shakespeare] es como bañarse en el mar: uno nada donde quiere”
“Me encanta la libertad que proporciona la narrativa.”
Más frases de Marsilio Ficino
“El deseo de la voluntad no queda satisfecho por ningún bien, mientras creamos que existe aún otro más allá de él. Por tanto, la voluntad sólo queda satisfecha por ese único bien más allá del cual no hay otro bien. ¿Qué puede ser ese bien sino el Dios infinito?”
“El sentido no puede percibir ni a sí mismo ni al intelecto ni a los objetos del intelecto; en cambio, el intelecto conoce ambos. Por tanto, el intelecto no sólo es más perfecto que el sentido, sino que, después de la propia perfección, es en el más alto grado perfecto.”
“Las personas que han descubierto algo importante en alguna de las artes más nobles lo han hecho principalmente cuando abandonaron el cuerpo y se refugiaron en la ciudadela del alma.”
“El intelecto es impulsado por la naturaleza a comprender toda la amplitud del ser. Bajo el concepto de verdad conoce todo, y bajo el concepto de bien desea todo.”
“El alma racional, en cierto modo, posee la excelencia de la infinitud y de la eternidad. Si no fuera así, nunca se inclinaría propiamente hacia lo infinito. Sin duda esta es la razón por la que no hay entre los hombres quien viva contento en la tierra y se satisfaga con meras posesiones temporales.”