“El deseo de la voluntad no queda satisfecho por ningún bien, mientras creamos que existe aún otro más allá de él. Por tanto, la voluntad sólo queda satisfecha por ese único bien más allá del cual no hay otro bien. ¿Qué puede ser ese bien sino el Dios infinito?”

Marsilio Ficino
Marsilio Ficino

Sacerdote y filósofo renacentista italiano, protegido de Cosme de Médici y de Lorenzo de Médici, impulsor del renacimiento del neoplatonismo y dirigente de la Academia platónica florentina.

1433 – 1499

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Significado

La insaciabilidad de la voluntad humana

Ficino plantea que mientras la voluntad imagine la existencia de un bien siempre superior, nunca alcanzará satisfacción verdadera: el deseo permanece en movimiento porque persigue un horizonte que se aleja. Esa dinámica rompe el círculo de complacencias parciales y muestra a la voluntad como apetito orientado hacia un término definitivo. La idea remite a la antigua búsqueda platónica del Uno: solo un bien absoluto puede detener la cadena de anhelos y otorgar plenitud a la intención humana.

Una solución metafísica con efectos éticos

Ubicada en el renacimiento del platonismo cristiano, la propuesta liga la satisfacción última con el atributo supremo de lo divino, por lo que Dios aparece como el cierre lógico del deseo. Desde ahí derivan consecuencias morales: orientar los fines personales hacia lo eterno modifica prioridades y juicios sobre bienes intermedios. Filosóficamente resuelve la regresión infinita de valores al postular un término último; éticamente, impone una vida dirigida hacia un bien que trasciende lo contingente.

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