Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La quietud del vicio y la agitación de la ignorancia
Ortega y Gasset establece una jerarquía moral paradójica: sugiere que la maldad, aunque reprehensible, posee cierta lógica interna que ocasionalmente permite descanso. El malvado sabe qué quiere y persigue sus objetivos con método. La necedad, en cambio, carece de brújula. El necio se mueve sin dirección clara, tropezando constantemente contra sus propias contradicciones, generando un ciclo interminable de confusión y esfuerzo improductivo.
La distinción resulta incómoda porque desafía nuestras categorías habituales. Esperamos que la virtud sea tranquilidad y el vicio, agitación. Ortega invierte la ecuación: la ignorancia obstinada genera más turbulencia que la culpa consciente. Un tonto no encuentra paz porque desconoce las razones de sus fracasos y repite los mismos errores. La implicación es clara: la ignorancia deliberada es quizá más dañina que la transgresión consciente.
Esta reflexión cobra relevancia contemporánea cuando observamos cómo la desinformación perpetúa ciclos de ansiedad social. Quienes aceptan su falta de comprensión nunca alcanzan estabilidad mental. El conocimiento, incluso incómodo, ofrece lo que la ignorancia niega: la posibilidad de descanso fundamentado.
Frases relacionadas
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
“El cerebro masculino está más capacitado para la ciencia”
“Los sabios son los que buscan la sabiduría, los necios piensan ya haberla encontrado”
“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse”
Más frases de José Ortega y Gasset
“Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo”
“Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender”
“La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada”
“Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás”
“La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático”