“Si no aprendemos la humildad, no aprendemos nada.”
Clérigo inglés del siglo XVI, conocido por sus aportes a la teología y la historia eclesiástica y por su papel influyente en los asuntos religiosos de su época.
1522 – 1571
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Significado
Humildad como condición del conocimiento
La frase sugiere que la capacidad de aprender depende de admitir límites personales: sin ese gesto inicial es imposible corregir errores, escuchar perspectivas ajenas o aceptar evidencia que contradiga nuestras certezas. El aprendizaje aparece entonces menos como acumulación de datos y más como disposición moral e intelectual; implica reconocer la provisionalidad de nuestras creencias y estar dispuesto a transformar hábitos de pensamiento.Contexto histórico y repercusiones prácticas
Jewel, clérigo del siglo XVI implicado en debates religiosos, formuló la idea en un ambiente de confrontación doctrinal, donde la soberbia podía bloquear el diálogo. Aplicada hoy, esa praxis exige humildad en la ciencia, la política y la vida cotidiana: permite críticas sinceras, recuperación tras el error y cambios genuinos en prácticas profesionales y personales. Aprender humildad significa también aprender a desaprender.Frases relacionadas
“A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.”
“Las mejores reglas para formar a un joven son: hablar poco, escuchar mucho, reflexionar solo sobre lo que ha pasado en su compañía, desconfiar de las propias opiniones y valorar a los demás que lo merecen.”
“Comienza con Dios: el primer paso en el aprendizaje es inclinarse ante Dios; sólo los tontos se burlan de tal sabiduría y aprendizaje.”
“Nadie puede obtener una educación completa; la necesidad de educación es un proceso continuo.”
Más frases de John Jewel
“Solo diré esto, y en una palabra: los que introdujeron la transubstanciación, las misas, la invocación de los santos, la vida monástica, el purgatorio, las imágenes, los votos, bagatelas, necedades y disparates en la iglesia de Dios, han enseñado cosas nuevas, de las que las Escrituras no oyeron. Sean lo que sean, no sacan ni un ápice de la palabra de Dios... A éstos honran en lugar de las Escrituras, y se las imponen al pueblo en vez de la palabra de Dios: sobre estos hombres suponen su salvación y la suma de la religión.”
“Pero la ley de Dios vino hecha del cielo. Dios escribió con su dedo; es la fuente de toda sabiduría y, por lo tanto, existirá para siempre y nunca tendrá fin.”
“La palabra de Dios está llena de consejos tristes y graves, del conocimiento de Dios, de ejemplos de virtudes y de la corrección de los vicios, de la vida presente y de la vida futura.”
“El conocimiento humano es oscuro e incierto; la filosofía, la astrología y la geometría también son oscuras.”