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Significado
El paradoxo del poder y la sensatez
La Bruyere observa una inversión incómoda en el orden social: quienes poseen mayor lucidez tienden a ceder terreno constantemente, mientras que los menos reflexivos avanzan sin hesitación. El hombre prudente calcula riesgos, considera opiniones ajenas, duda. El necio actúa con convicción inamovible. En negociaciones, conflictos y espacios públicos, esta asimetría psicológica otorga ventaja a quien carece de escrúpulos intelectuales. El sabio paraliza su propia voluntad mediante el análisis; el extravagante la impone sin cuestionarse.
Implicaciones políticas y sociales
Este diagnóstico, formulado en el siglo XVII, revela cómo las estructuras de poder pueden capturadas por individuos mediocres o radicales. No se trata únicamente de temperamento personal. La sensatez requiere energía cognitiva, tolerancia a la incertidumbre, reconocimiento de la complejidad. Estas cualidades debilitan la capacidad de dominar. Los líderes carismáticos, ideólogos rígidos y personajes impulsivos rara vez sufren estas limitaciones. La pregunta incómoda persiste: ¿puede una sociedad verdaderamente sabia gobernarse a sí misma?
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“Cuando Neptuno quiere calmar las tempestades no se dirige a las olas, sino a los vientos”
“La voz del pueblo es la voz de Dios. (Vox Populi, Vox Dei)”
“El Sol, la Luna y las estrellas habrían desaparecido hace tiempo... si la casualidad las hubiera dejado al alcance de las depredadoras manos humanas”
“Cuando un dedo apunta a la luna, el imbécil mira al dedo”
Más frases de Jean de la Bruyere
“A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes”
“Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad”
“La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos.”
“Hay situaciones en la vida en que la verdad y la sencillez forman la mejor pareja.”
“Los amores mueren de hastío, y el olvido los entierra.”