Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La ceguera del enamorado
Benavente plantea una paradoja incómoda sobre el amor: quienes lo experimentan intensamente suelen ser los menos capaces de verlo con claridad. El fuego que arde desde adentro genera tanto calor y humo que distorsiona la percepción. Los observadores externos, en cambio, detectan fácilmente las señales: cambios de comportamiento, obsesiones, contradicciones. Esta asimetría entre vivencia y comprensión sugiere que la pasión amorosa nubla el juicio de manera inevitable.
Implicaciones prácticas
La metáfora cuestiona la confiabilidad de nuestro propio criterio cuando estamos enamorados. Mientras los amigos notan detalles problemáticos de nuestra pareja, nosotros seguimos ciegos. El precio de la intimidad es la pérdida de perspectiva. Esto no significa que el amor sea engaño, sino que requiere humildad: reconocer que nuestra visión está limitada por la proximidad emocional. Los que están fuera no siempre aciertan, pero sus advertencias merecen escucharse, al menos como contrapeso a nuestro entusiasmo inevitable.
Frases relacionadas
“¡Bienaventurado todo aquel a quien la mujer dice "no quiero", porque ése, a lo menos, oye la verdad!”
“El lío amoroso perfecto es el que puede mantenerse completamente por correo”
“Si tuviese mi mano cerrada llena de verdades, me guardaría muy bien de abrirla”
“La Biblia dice que amemos a nuestros vecinos y a nuestros enemigos; probablemente porque generalmente son las mismas personas”
Más frases de Jacinto Benavente
“Es más fácil ser genial que tener sentido común”
“Una cosa es continuar la historia y otra repetirla”
“El amor es como Don Quijote, cuando recobra el juicio es que está para morir”
“Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos”
“El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.”