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Significado
La paradoja de las fronteras
Calvino señala una verdad incómoda sobre los actos de construcción y separación. Cuando erigimos barreras, físicas o simbólicas, creamos dos espacios: uno incluido y otro excluido. La cita cuestiona nuestra tendencia a pensar únicamente en lo que protegemos, ignorando deliberadamente lo que quedó del otro lado. Esta ceguera selectiva define muchas de nuestras decisiones: qué comunidades aceptamos, qué ideas toleramos, quién pertenece a nuestro círculo.
Implicaciones prácticas
La advertencia del escritor italiano trasciende lo arquitectónico. Aplica a sistemas políticos, culturales y personales. Cada vez que establecemos límites, negamos acceso a algo o alguien. La responsabilidad ética radica en reconocer esa exclusión, asumir sus consecuencias y preguntarse si el muro que levantamos realmente justifica lo que sacrificamos. La reflexión previa se vuelve indispensable.
Vigencia contemporánea
Hoy, cuando construimos "muros" digitales, sociales e ideológicos, esta reflexión cobra urgencia. No podemos edificar fronteras sin asumir que alguien queda marginado. Calvino nos provoca a ser conscientes de esa realidad, a calcular el costo humano de nuestras separaciones antes de materializarlas.
Frases relacionadas
“La prueba para saber si puedes hacer un trabajo o no, no debería depender de la organización de tus cromosomas”
“Quien discute sobre si se puede matar a la propia madre no merece argumentos sino azotes.”
“El que muere paga todas sus deudas.”
“Los pueblos a quienes no se hace justicia se la toman por sí mismos más tarde o más pronto.”
Más frases de Italo Calvino
“Un libro clásico es el que nunca deja de decir lo que tiene que decir”
“Toda historia no es otra cosa que una infinita catástrofe de la cual intentamos salir lo mejor posible.”
“Al llegar a cada nueva ciudad el viajero encuentra un pasado suyo que ya no sabía que tenía: la extrañeza de lo que no eres o no posees más te espera al paso en los lugares extraños y no poseídos.”
“Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra.”
“El lugar ideal para mí es aquél en que es más natural vivir como extranjero.”