“Sé valiente, Maestro Ridley; hoy encenderemos, por la gracia de Dios, en Inglaterra, una vela que, confío, nunca será apagada.”
Hugh Latimer fue un teólogo protestante inglés que se formó en Cambridge, predicó en la universidad y llegó a ser capellán de Enrique VIII; por sus creencias fue encarcelado y finalmente ejecutado como hereje por orden de María Tudor.
1470 – 1555
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Significado
Instante final y voluntad
Ante la hoguera, un discípulo consuela a su colega con la convicción de que su sacrificio tendrá sentido más allá de aquel momento. La escena remite a los procesos de 1555 en Inglaterra, cuando figuras protestantes fueron ejecutadas por su fe; la frase pronunciada alude a una confianza religiosa que convierte la muerte en acto deliberado, casi litúrgico. La apelación a la divinidad y la imagen de la vela resumen una apuesta: la verdad religiosa se afirma no solo en el riesgo, sino en la exposición pública del propio cuerpo y palabra.La llama como herencia
La metáfora de la luz funciona como memoria y promesa: una chispa que espera propagarse y sobrevivir a los intentos de sofocarla. El gesto del mártir se vuelve semilla política y espiritual, capaz de consolidar identidades colectivas y transformar persecución en fuente de legitimidad. Hay en esas palabras una paradoja productiva: la eliminación física busca apagar una doctrina, pero termina alumbrando su continuidad histórica.Frases relacionadas
“La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.”
“En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.”
“Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.”
“La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano.”
Más frases de Hugh Latimer
“La gota de lluvia hace un agujero en la piedra, no por violencia, sino por caer con frecuencia.”
“¡Ojalá que nuestros prelados fueran tan diligentes en sembrar el grano de la buena doctrina como Satanás lo es en sembrar cizaña y malas hierbas.”
“El labrador más pobre está en Cristo en igualdad con el príncipe más grande que exista. Por tanto, que tengan lo suficiente para mantenerse…”
“Hay uno que supera a todos los demás, y es el prelado y predicador más diligente de toda Inglaterra. ¿Queréis saber quién es? Yo os lo diré: es el diablo.”
“Está tan dispuesto como puede desearse a poner en marcha su arado; a idear todas las maneras posibles para desfigurar y oscurecer la gloria de Dios…”