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Significado
La mirada asombrada del niño
Chesterton captura algo fundamental sobre la percepción infantil: los niños experimentan el mundo sin los filtros de la familiaridad que embota a los adultos. Una piedra, una gota de lluvia, el movimiento de una hormiga contienen para ellos una densidad de significado y belleza que nosotros hemos aprendido a ignorar. El asombro no requiere novedad objetiva, sino una mente abierta a lo ordinario. El pensador británico sugiere que esta capacidad de maravillarse ante lo simple es la verdadera riqueza de la infancia, no los juguetes costosos ni las experiencias extremas.
Implicaciones para la vida adulta
Esta observación tiene consecuencias prácticas. Implica que hemos renunciado voluntariamente a una fuente de alegría accesible. Recuperar esa mirada requiere desaprender la apatía, algo más difícil que aprender cosas nuevas. No se trata de infantilismo, sino de reconocer que la capacidad de asombro es una herramienta cognitiva valiosa: mantiene la curiosidad viva, alimenta la creatividad y nos previene del cinismo. Los artistas, científicos y pensadores suelen preservar esta aptitud infantil incluso en la madurez.
Frases relacionadas
“En cada niño nace la humanidad.”
“La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.”
“Los niños son como las estrellas. Nunca hay demasiados.”
“El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.”
Más frases de Gilbert Keith Chesterton
“Puedo creer lo imposible pero no lo improbable”
“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse”
“La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.”
“En todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.”
“El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.”